Aquí está la diferencia con la consultoría de siempre: el cumplimiento no se queda en papel. La plataforma vigila tu nube sin descanso —cada noche revisa su configuración— y escanea tus sistemas en busca de fallos de forma periódica; un experto valida lo que importa. En el nivel más exigente, un pentester externo hace además el test de intrusión que pide la norma. Tú no tienes que entender nada.
Una muestra de lo que la plataforma comprueba por ti. Dale al botón.
Demostración ilustrativa. En tu caso real, la comprobación se ejecuta sobre tus sistemas de forma periódica, y la configuración de tu nube se revisa cada noche.
El escaneo encuentra y un experto valida; lo que tú ves en tu portal son mejoras concretas, explicadas en lenguaje normal y listas para autorizar cuando quieras.

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No nos quedamos en el papel. La plataforma vigila tu nube sin descanso y repasa tus sistemas de forma periódica —los puntos que de verdad se rompen—, y un experto valida cada hallazgo antes de que te llegue, en cristiano y sin ruido.
Buscamos fallos conocidos (las vulnerabilidades con CVE), puertos y servicios expuestos y versiones sin actualizar. Se repasa de forma periódica y un experto descarta las falsas alarmas. Es lo que exige el nivel Medio.
Conectamos tu Microsoft 365, AWS, Azure o Google en modo solo lectura y vigilamos su configuración sin descanso: permisos, doble factor, cifrado y datos expuestos. Si algo se desvía de lo que pide el ENS, lo vemos al momento.
Cuando aparece algo real, te decimos qué es y cómo se corrige. Muchas correcciones la plataforma puede aplicarlas sola y de forma segura —siempre con tu permiso— y vuelve a comprobar que ha quedado resuelto. Sin Excel ni cabos sueltos.
Las cosas que de verdad ponen en riesgo tu certificación —y que un atacante mira primero— en lenguaje normal.
Qué tienes abierto a internet y si debería estarlo. Lo que sobra, se cierra.
Microsoft 365, AWS, Azure y Google: permisos de más, carpetas compartidas de más y ajustes inseguros.
Que tus conexiones viajen cifradas (TLS) y que ningún certificado esté caducado o mal configurado.
Quién entra a qué, y si el doble factor (MFA) está activo donde el ENS lo exige.
Software desactualizado y fallos conocidos (CVE) pendientes de corregir, priorizados por riesgo real.
Que existan copias de seguridad y que de verdad se puedan restaurar si algo va mal.
Enlazamos tu nube en solo lectura y lanzamos el escaneo sobre tus sistemas. De forma recurrente, no una foto una vez al año.
La plataforma encuentra; una persona revisa, descarta las falsas alarmas y ordena por riesgo real. A ti no te llega ruido.
Qué es, qué riesgo tiene y cómo se arregla, en lenguaje normal. Sin códigos ni tecnicismos que no te tocan a ti.
Te lo dejamos guiado paso a paso, y muchas correcciones la plataforma las aplica sola y de forma segura —con tu permiso y con vuelta atrás si hiciera falta.
Vuelve a pasar la verificación para confirmar que el fallo está realmente cerrado. No nos fiamos de un «ya está».
Todo el rastro se sella y se guarda como prueba para el auditor. Lo que comprobamos, queda demostrado.
No. El escaneo de vulnerabilidades es un análisis automático y periódico que busca fallos conocidos, puertos expuestos y software sin actualizar. El test de intrusión (pentest) es una prueba más profunda en la que un experto intenta explotar las debilidades, como lo haría un atacante real. En el Esquema Nacional de Seguridad, el nivel Medio exige escaneo de vulnerabilidades; el nivel Alto exige además un pentest realizado por un pentester externo independiente.
Solo en el nivel Alto. En el nivel Medio basta con el análisis (escaneo) de vulnerabilidades de forma periódica. En el nivel Alto, además, un pentester externo independiente realiza el test de intrusión; Fulkro lo coordina e integra el resultado en tu expediente para la auditoría.
No. La plataforma escanea tus sistemas y vigila tu nube, y un experto valida los hallazgos. Tú recibes en tu portal mejoras concretas explicadas en lenguaje claro y decides con un clic. Lo técnico lo operamos nosotros.
De forma continua. La plataforma vigila la configuración de tu nube sin descanso y repasa tus sistemas de forma periódica, no una sola vez al año. Cuando aparece algo, te llega ya validado por un experto.
Te explicamos qué es, qué riesgo tiene y cómo se corrige. Muchas correcciones se aplican de forma segura y automática, siempre con tu autorización, y la plataforma vuelve a comprobar que el problema queda resuelto. Todo queda registrado como evidencia para el auditor.
Sí. Conectamos tu nube en modo solo lectura y vigilamos su configuración de forma continua: permisos, doble factor (MFA), cifrado y datos expuestos. Si algo se desvía de lo que pide el ENS, lo detectamos y te proponemos la corrección.
¿Más dudas? Mira la página de preguntas frecuentes o la guía del ENS.
Te lo enseñamos en una demo, sobre tu caso, sin compromiso.